Hoy traigo receta fácil, rápida y buenísima. Tan fácil que esta que veis en la foto es la primera que se hace en casa y la ha preparado Lucas. Acaba de descubrir que lo de cocinar le gusta; es capaz de parar el partido que tiene a medias en la play para preparar una tarta. Y eso es algo que aún me tiene perpleja.
Esta semana en casa no hemos comido una tarta, hemos comido dos; y ninguna hecha por mí. La primera fue una de chocolate que hicieron los dos hermanos mano a mano, Marta preparó la masa y la metió en el horno, Lucas hizo la cobertura y acabó la tarta. Y esta es la segunda que ha sido todo un descubrimiento.
INGREDIENTES:
- 1 Litro de nata líquida para montar.
- 2 sobres de preparado para hacer flan.
- 1 paquete de caramelos werther's original.
- 1 Paquete de galletas María
- Margarina o mantequilla.
PREPARACION:
Preparamos el molde. Lo ideal es un molde de aro desmontable, ya que queda bastante cremosa y no podría desmoldarse con otro tipo de molde. Si la preparáis en otro tipo de molde tendréis que comerla directamente del molde, ideal para este caso son los moldes individuales o vasitos de boca ancha.
En un cazo vertemos la nata y añadimos el paquete de caramelos, todos menos alguno que no podréis evitar comerlo nada más tocarlo tan suavecito y con ese aroma....
Movemos hasta que los caramelos se hayan derretido y mezclado con la nata, añadiremos también los dos sobres de flan y moveremos hasta que hierva.
Ya tenemos lista la tarta, pondremos la mezcla sobre la base de galleta y dejaremos enfriar varias horas, Lucas la hizo de un día para otro.
Estoy pensando que lo mismo aprovecho esta nueva inquietud de mi adolescente pequeño y le empiezo a enseñar a preparar unas lentejas, unos caldos, pasta... y me tomo unas vacaciones. Este niño se está convirtiendo poco a poco en un hombre ideal.
Estoy pensando que lo mismo aprovecho esta nueva inquietud de mi adolescente pequeño y le empiezo a enseñar a preparar unas lentejas, unos caldos, pasta... y me tomo unas vacaciones. Este niño se está convirtiendo poco a poco en un hombre ideal.
Tema aparte lo de mi adolescente mayor, a esta como no la emparente con un muchacho que sepa cocinar se me muere de hambre en cuanto salga del nido.
Y aquí la peque de la casa, que es cotilla hasta el punto de que si no le pones una silla para que te vea cocinar, ella se busca la vida para enterarse de lo que se cuece.


